Twenty Thousand Leagues Under the Sea

Veinte mil leguas de viaje submarino


   Parte 1


   Capítulo 1

   A Runaway Reef

   Un escollo fugaz

   THE YEAR 1866 was marked by a bizarre development, an unexplained and downright inexplicable phenomenon that surely no one has forgotten. Without getting into those rumors that upset civilians in the seaports and deranged the public mind even far inland, it must be said that professional seamen were especially alarmed. Traders, shipowners, captains of vessels, skippers, and master mariners from Europe and America, naval officers from every country, and at their heels the various national governments on these two continents, were all extremely disturbed by the business.

   El año 1866 quedó caracterizado por un extraño acontecimiento, por un fenómeno inexplicable e inexplicado que nadie, sin duda, ha podido olvidar. Sin hablar de los rumores que agitaban a las poblaciones de los puertos y que sobreexcitaban a los habitantes del interior de los continentes, el misterioso fenómeno suscitó una particular emoción entre los hombres del mar. Negociantes, armadores, capitanes de barco, skippers y masters de Europa y de América, oficiales de la marina de guerra de todos los países y, tras ellos, los gobiernos de los diferentes Estados de los dos continentes, manifestaron la mayor preocupación por el hecho.

   In essence, over a period of time several ships had encountered "an enormous thing" at sea, a long spindle-shaped object, sometimes giving off a phosphorescent glow, infinitely bigger and faster than any whale.

   Desde hacía algún tiempo, en efecto, varios barcos se habían encontrado en sus derroteros con «una cosa enorme», con un objeto largo, fusiforme, fosforescente en ocasiones, infinitamente más grande y más rápido que una ballena.

   The relevant data on this apparition, as recorded in various logbooks, agreed pretty closely as to the structure of the object or creature in question, its unprecedented speed of movement, its startling locomotive power, and the unique vitality with which it seemed to be gifted. If it was a cetacean, it exceeded in bulk any whale previously classified by science. No naturalist, neither Cuvier nor Lacépède, neither Professor Dumeril nor Professor de Quatrefages, would have accepted the existence of such a monster sight unseen-- specifically, unseen by their own scientific eyes.

   Los hechos relativos a estas apariciones, consignados en los diferentes libros de a bordo, coincidían con bastante exactitud en lo referente a la estructura del objeto o del ser en cuestión, a la excepcional velocidad de sus movimientos, a la sorprendente potencia de su locomoción y a la particular vitalidad de que parecía dotado. De tratarse de un cetáceo, superaba en volumen a todos cuantos especímenes de este género había clasificado la ciencia hasta entonces. Ni Cuvier, ni Lacepède, ni Dumeril ni Quatrefages hubieran admitido la existencia de tal monstruo, a menos de haberlo visto por sus propios ojos de sabios.

   Striking an average of observations taken at different times-- rejecting those timid estimates that gave the object a length of 200 feet, and ignoring those exaggerated views that saw it as a mile wide and three long--you could still assert that this phenomenal creature greatly exceeded the dimensions of anything then known to ichthyologists, if it existed at all.

   El promedio de las observaciones efectuadas en diferentes circunstancias una vez descartadas tanto las tímidas evaluaciones que asignaban a ese objeto una longitud de doscientos pies, como las muy exageradas que le imputaban una anchura de una milla y una longitud de tres permitía afirmar que ese ser fenomenal, de ser cierta su existencia, superaba con exceso todas las dimensiones admitidas hasta entonces por los ictiólogos.

   Now then, it did exist, this was an undeniable fact; and since the human mind dotes on objects of wonder, you can understand the worldwide excitement caused by this unearthly apparition. As for relegating it to the realm of fiction, that charge had to be dropped.

   Pero existía; innegable era ya el hecho en sí mismo. Y, dada esa inclinación a lo maravilloso que existe en el hombre, se comprende la emoción producida por esa sobrenatural aparición. Preciso era renunciar a la tentación de remitirla al reino de las fábulas.

   In essence, on July 20, 1866, the steamer Governor Higginson, from the Calcutta & Burnach Steam Navigation Co., encountered this moving mass five miles off the eastern shores of Australia.

Captain Baker at first thought he was in the presence of an unknown reef; he was even about to fix its exact position when two waterspouts shot out of this inexplicable object and sprang hissing into the air some 150 feet. So, unless this reef was subject to the intermittent eruptions of a geyser, the Governor Higginson had fair and honest dealings with some aquatic mammal, until then unknown, that could spurt from its blowholes waterspouts mixed with air and steam.

   Efectivamente, el 20 de julio de 1866, el vapor Governor Higginson, de la Calcuta and Burnach Steam Navigation Company, había encontrado esa masa móvil a cinco millas al este de las costas de Australia. El capitán Baker creyó, al pronto, hallarse en presencia de un escollo desconocido, y se disponía a determinar su exacta situación cuando pudo ver dos columnas de agua, proyectadas por el inexplicable objeto, elevarse silbando por el aire hasta ciento cincuenta pies. Forzoso era, pues, concluir que de no estar el escollo sometido a las expansiones intermitentes de un géiser, el Governor Higginson había encontrado un mamífero acuático, desconocido hasta entonces, que expulsaba por sus espiráculos columnas de agua, mezcladas con aire y vapor.

   Similar events were likewise observed in Pacific seas, on July 23 of the same year, by the Christopher Columbus from the West India & Pacific Steam Navigation Co. Consequently, this extraordinary cetacean could transfer itself from one locality to another with startling swiftness, since within an interval of just three days, the Governor Higginson and the Christopher Columbus had observed it at two positions on the charts separated by a distance of more than 700 nautical leagues.

Fifteen days later and 2,000 leagues farther, the Helvetia from the Compagnie Nationale and the Shannon from the Royal Mail line, running on opposite tacks in that part of the Atlantic lying between the United States and Europe, respectively signaled each other that the monster had been sighted in latitude 42 degrees 15' north and longitude 60 degrees 35' west of the meridian of Greenwich. From their simultaneous observations, they were able to estimate the mammal's minimum length at more than 350 English feet; this was because both the Shannon and the Helvetia were of smaller dimensions, although each measured 100 meters stem to stern. Now then, the biggest whales, those rorqual whales that frequent the waterways of the Aleutian Islands, have never exceeded a length of 56 meters--if they reach even that.

   Se observó igualmente tal hecho el 23 de julio del mismo año, en aguas del Pacífico, por el Cristóbal Colón, de la West India and Pacific Steam Navigation Company,. Por consiguiente, el extraordinario cetáceo podía trasladarse de un lugar a otro con una velocidad sorprendente, puesto que, a tres días de intervalo tan sólo, el Governor Higginson y el Cristóbal Colón lo habían observado en dos puntos del mapa separados por una distancia de más de setecientas leguas marítimas.

Quince días más tarde, a dos mil leguas de allí, el Helvetia, de la Compagnie Nationale, y el Shannon, de la Royal Mail, navegando en sentido opuesto por la zona del Atlántico comprendida entre Europa y Estados Unidos, se señalaron mutuamente al monstruo a 42º 15' de latitud norte y 60º 35' de longitud al oeste del meridiano de Greenwich. En esa observación simultánea se creyó poder evaluar la longitud mínima del mamífero en más de trescientos cincuenta pies ingleses, dado que el Shannon y el Helvetia eran de dimensiones inferiores, aun cuando ambos midieran cien metros del tajamar al codaste. Ahora bien, las ballenas más grandes, las que frecuentan los parajes de las islas Aleutinas, la Kulammak y la Umgullick, no sobrepasan los cincuenta y seis metros de longitud, si es que llegan a alcanzar tal dimensión.

   One after another, reports arrived that would profoundly affect public opinion: new observations taken by the transatlantic liner Pereire, the Inman line's Etna running afoul of the monster, an official report drawn up by officers on the French frigate Normandy, dead-earnest reckonings obtained by the general staff of Commodore Fitz-James aboard the Lord Clyde. In lighthearted countries, people joked about this phenomenon, but such serious, practical countries as England, America, and Germany were deeply concerned.

   Estos sucesivos informes; nuevas observaciones efectuadas a bordo del transatlántico Le Pereire, un abordaje entre el monstruo y el Etna, de la línea Iseman; un acta levantada por los oficiales de la fragata francesa La Normandie; un estudio muy serio hecho por el estado mayor del comodoro Fitz james a bordo del Lord Clyde, causaron una profunda sensación en la opinión pública. En los países de humor ligero se tomó a broma el fenómeno, pero en los países graves y prácticos, en Inglaterra, en América, en Alemania, causó una viva preocupación.

   In every big city the monster was the latest rage; they sang about it in the coffee houses, they ridiculed it in the newspapers, they dramatized it in the theaters. The tabloids found it a fine opportunity for hatching all sorts of hoaxes. In those newspapers short of copy, you saw the reappearance of every gigantic imaginary creature, from "Moby Dick," that dreadful white whale from the High Arctic regions, to the stupendous kraken whose tentacles could entwine a 500-ton craft and drag it into the ocean depths. They even reprinted reports from ancient times: the views of Aristotle and Pliny accepting the existence of such monsters, then the Norwegian stories of Bishop Pontoppidan, the narratives of Paul Egede, and finally the reports of Captain Harrington-- whose good faith is above suspicion--in which he claims he saw, while aboard the Castilian in 1857, one of those enormous serpents that, until then, had frequented only the seas of France's old extremist newspaper, The Constitutionalist.

   En todas partes, en las grandes ciudades, el monstruo se puso de moda. Fue tema de canciones en los cafés, de broma en los periódicos y de representación en los teatros. La prensa halló en él la ocasión de practicar el ingenio y el sensacionalismo. En sus páginas, pobres de noticias, se vio reaparecer a todos los seres imaginarios y gigantescos, desde la ballena blanca, la terrible «Moby Dick» de las regiones hiperbóreas, hasta el desmesurado Kraken, cuyos tentáculos pueden abrazar un buque de quinientas toneladas y llevárselo a los abismos del océano. Se llegó incluso a reproducir las noticias de los tiempos antiguos, las opiniones de Aristóteles y de Plinio que admitían la existencia de tales monstruos, los relatos noruegos del obispo Pontoppidan, las relaciones de Paul Heggede y los informes de Harrington, cuya buena fe no puede ser puesta en duda al afirmar haber visto, hallándose a bordo del Castillan, en 1857, la enorme serpiente que hasta entonces no había frecuentado otros mares que los del antiguo Constitutionnel.

   An interminable debate then broke out between believers and skeptics in the scholarly societies and scientific journals. The "monster question" inflamed all minds. During this memorable campaign, journalists making a profession of science battled with those making a profession of wit, spilling waves of ink and some of them even two or three drops of blood, since they went from sea serpents to the most offensive personal remarks.

   Todo esto dio origen a la interminable polémica entre los crédulos y los incrédulos, en las sociedades y en las publicaciones científicas. La «cuestión del monstruo» inflamó los ánimos. Los periodistas imbuidos de espíritu científico, en lucha con los que profesan el ingenio, vertieron oleadas de tinta durante la memorable campaña; algunos llegaron incluso a verter dos o tres gotas de sangre, al pasar, en su ardor, de la serpiente de mar a las más ofensivas personalizaciones.

   For six months the war seesawed. With inexhaustible zest, the popular press took potshots at feature articles from the Geographic Institute of Brazil, the Royal Academy of Science in Berlin, the British Association, the Smithsonian Institution in Washington, D.C., at discussions in The Indian Archipelago, in Cosmos published by Father Moigno, in Petermann's Mittheilungen, and at scientific chronicles in the great French and foreign newspapers. When the monster's detractors cited a saying by the botanist Linnaeus that "nature doesn't make leaps," witty writers in the popular periodicals parodied it, maintaining in essence that "nature doesn't make lunatics," and ordering their contemporaries never to give the lie to nature by believing in krakens, sea serpents, "Moby Dicks," and other all-out efforts from drunken seamen. Finally, in a much-feared satirical journal, an article by its most popular columnist finished off the monster for good, spurning it in the style of Hippolytus repulsing the amorous advances of his stepmother Phaedra, and giving the creature its quietus amid a universal burst of laughter. Wit had defeated science.

   Durante seis meses la guerra prosiguió con lances diversos. A los artículos de fondo del Instituto Geográfico del Brasil, de la Academia Real de Ciencias de Berlín, de la Asociación Británica, del Instituto Smithsoniano de Washington, a los debates del The Indian Archipelago, del Cosmos del abate Moigno y del Mittheilungen de Petermann, y a las crónicas científicas de las grandes publicaciones de Francia y otros países replicaba la prensa vulgar con alardes de un ingenio inagotable. Sus inspirados redactores, parodiando una frase de Linneo que citaban los adversarios del monstruo, mantuvieron, en efecto, que «la naturaleza no engendra tontos», y conjuraron a sus contemporáneos a no infligir un mentís a la naturaleza y, consecuentemente, a rechazar la existencia de los Kraken, de las serpientes de mar, de las «Moby Dick» y otras lucubraciones de marineros delirantes. Por último, en un artículo de un temido periódico satírico, el más popular de sus redactores, haciendo acopio de todos los elementos, se precipitó, como Hipólito, contra el monstruo, le asestó un golpe definitivo y acabó con él en medio de una carcajada universal. El ingenio había vencido a la ciencia.

   During the first months of the year 1867, the question seemed to be buried, and it didn't seem due for resurrection, when new facts were brought to the public's attention. But now it was no longer an issue of a scientific problem to be solved, but a quite real and serious danger to be avoided. The question took an entirely new turn. The monster again became an islet, rock, or reef, but a runaway reef, unfixed and elusive.

   La cuestión parecía ya enterrada durante los primeros meses del año de 1867, sin aparentes posibilidades de resucitar, cuando nuevos hechos llegaron al conocimiento del público. Hechos que revelaron que no se trataba ya de un problema científico por resolver, sino de un peligro serio, real, a evitar. La cuestión adquirió así un muy diferente aspecto. El monstruo volvió a erigirse en islote, roca, escollo, pero un escollo fugaz, indeterminable, inaprehensible.

   On March 5, 1867, the Moravian from the Montreal Ocean Co., lying during the night in latitude 27 degrees 30' and longitude 72 degrees 15', ran its starboard quarter afoul of a rock marked on no charts of these waterways. Under the combined efforts of wind and 400-horsepower steam, it was traveling at a speed of thirteen knots. Without the high quality of its hull, the Moravian would surely have split open from this collision and gone down together with those 237 passengers it was bringing back from Canada.

   El 5 de marzo de 1867, el Moravian, de la Montreal Ocean Company, navegando durante la noche a 27º 30' de latitud y 72º 15' de longitud, chocó por estribor con una roca no señalada por ningún mapa en esos parajes. Impulsado por la fuerza combinada de viento y de sus cuatrocientos caballos de vapor, el buque navegaba a la velocidad de trece nudos. Abierto por el choque, es indudable que de no ser por la gran calidad de su casco, el Moravian se habría ido a pique con los doscientos treinta y siete pasajeros que había embarcado en Canadá.

   This accident happened around five o'clock in the morning, just as day was beginning to break. The officers on watch rushed to the craft's stern. They examined the ocean with the most scrupulous care. They saw nothing except a strong eddy breaking three cable lengths out, as if those sheets of water had been violently churned. The site's exact bearings were taken, and the Moravian continued on course apparently undamaged. Had it run afoul of an underwater rock or the wreckage of some enormous derelict ship? They were unable to say. But when they examined its undersides in the service yard, they discovered that part of its keel had been smashed.

   El accidente había ocurrido hacia las cinco de la mañana, cuando comenzaba a despuntar el día. Los oficiales de guardia se precipitaron hacia popa y escrutaron el mar con la mayor atención, sin ver otra cosa que un fuerte remolino a unos tres cables de distancia del barco, como si las capas líquidas hubieran sido violentamente batidas. Se tomaron con exactitud las coordenadas del lugar y el Moravian continuó su rumbo sin averías aparentes. ¿Había chocado con una roca submarina o había sido golpeado por un objeto residual, enorme, de un naufragio? No pudo saberse, pero al examinar el buque en el dique carenero se observó que una parte de la quilla había quedado destrozada.

   This occurrence, extremely serious in itself, might perhaps have been forgotten like so many others, if three weeks later it hadn't been reenacted under identical conditions. Only, thanks to the nationality of the ship victimized by this new ramming, and thanks to the reputation of the company to which this ship belonged, the event caused an immense uproar.

   Pese a la extrema gravedad del hecho, tal vez habría pasado al olvido como tantos otros si no se hubiera reproducido en idénticas condiciones, tres semanas después. Pero en esta ocasión la nacionalidad del buque víctima de este nuevo abordaje y la reputación de la compañía a la que pertenecía el navío dieron al acontecimiento una inmensa repercusión.

   No one is unaware of the name of that famous English shipowner, Cunard. In 1840 this shrewd industrialist founded a postal service between Liverpool and Halifax, featuring three wooden ships with 400-horsepower paddle wheels and a burden of 1,162 metric tons. Eight years later, the company's assets were increased by four 650-horsepower ships at 1,820 metric tons, and in two more years, by two other vessels of still greater power and tonnage. In 1853 the Cunard Co., whose mail-carrying charter had just been renewed, successively added to its assets the Arabia, the Persia, the China, the Scotia, the Java, and the Russia, all ships of top speed and, after the Great Eastern, the biggest ever to plow the seas. So in 1867 this company owned twelve ships, eight with paddle wheels and four with propellers.

   Nadie ignora el nombre del célebre armador inglés Cunard, el inteligente industrial que fundó, en 1840, un servicio postal entre Liverpool y Halifax, con tres barcos de madera, de ruedas, de cuatrocientos caballos de fuerza y con un arqueo de mil ciento sesenta y dos toneladas. Ocho años después, el material de la compañía se veía incrementado en cuatro barcos de seiscientos cincuenta caballos y mil ochocientas veinte toneladas, y dos años más tarde, en otros dos buques de mayor potencia y tonelaje. En 1853, la Compañía Cunard, cuya exclusiva del transporte del correo acababa de serle renovada, añadió sucesivamente a su flota el Arabia, el Persia, el China, el Scotia, el Java y el Rusia, todos ellos muy rápidos y los más grandes que, a excepción del Great Eastern, hubiesen surcado nunca los mares. Así, pues, en 1867, la compañía poseía doce barcos, ocho de ellos de ruedas y cuatro de hélice.

   If I give these highly condensed details, it is so everyone can fully understand the importance of this maritime transportation company, known the world over for its shrewd management. No transoceanic navigational undertaking has been conducted with more ability, no business dealings have been crowned with greater success. In twenty-six years Cunard ships have made 2,000 Atlantic crossings without so much as a voyage canceled, a delay recorded, a man, a craft, or even a letter lost. Accordingly, despite strong competition from France, passengers still choose the Cunard line in preference to all others, as can be seen in a recent survey of official documents. Given this, no one will be astonished at the uproar provoked by this accident involving one of its finest steamers.

   La mención de tales detalles tiene por fin mostrar la importancia de esta compañía de transportes marítimos, cuya inteligente gestión es bien conocida en el mundo entero. Ninguna empresa de navegación transoceánica ha sido dirigida con tanta habilidad como ésta; ningún negocio se ha visto coronado por un éxito mayor. Desde hace veintiséis años, los navíos de las líneas Cunard han atravesado dos mil veces el Atlántico sin que ni una sola vez se haya malogrado un viaje, sin que se haya producido nunca un retraso, sin que se haya perdido jamás ni una carta, ni un hombre ni un barco. Por ello, y pese a la poderosa competencia de las líneas francesas, los pasajeros continúan escogiendo la Cunard, con preferencia a cualquier otra, como demuestran las conclusiones de los documentos oficiales de los últimos años. Dicho esto, a nadie sorprenderá la repercusión hallada por el accidente ocurrido a uno de sus mejores barcos.

   On April 13, 1867, with a smooth sea and a moderate breeze, the Scotia lay in longitude 15 degrees 12' and latitude 45 degrees 37'. It was traveling at a speed of 13.43 knots under the thrust of its 1,000-horsepower engines. Its paddle wheels were churning the sea with perfect steadiness. It was then drawing 6.7 meters of water and displacing 6,624 cubic meters.

   El 13 de abril de 1867, el Scotia se hallaba a 15º 12' de longitud y 45º 37' de latitud, navegando con mar bonancible y brisa favorable. Su velocidad era de trece nudos y cuarenta y tres centésimas, impulsado por sus mil caballos de vapor. Sus ruedas batían el agua con una perfecta regularidad. Su calado era de seis metros y sesenta centímetros, y su desplazamiento de seis mil seiscientos veinticuatro metros cúbicos.

   At 4:17 in the afternoon, during a high tea for passengers gathered in the main lounge, a collision occurred, scarcely noticeable on the whole, affecting the Scotia's hull in that quarter a little astern of its port paddle wheel.

   A las cuatro y diecisiete minutos de la tarde, cuando los pasajeros se hallaban merendando en el gran salón, se produjo un choque, poco sensible, en realidad, en el casco del Scotia, un poco más atrás de su rueda de babor.

   The Scotia hadn't run afoul of something, it had been fouled, and by a cutting or perforating instrument rather than a blunt one. This encounter seemed so minor that nobody on board would have been disturbed by it, had it not been for the shouts of crewmen in the hold, who climbed on deck yelling:

   No había sido el Scotia el que había dado el golpe sino el que lo había recibido, y por un instrumento más cortante o perforante que contundente. El impacto había parecido tan ligero que nadie a bordo se habría inquietado si no hubiesen subido al puente varios marineros de la cala gritando:

   "We're sinking! We're sinking!"

   «¡Nos hundimos! ¡Nos hundimos!».

   At first the passengers were quite frightened, but Captain Anderson hastened to reassure them. In fact, there could be no immediate danger. Divided into seven compartments by watertight bulkheads, the Scotia could brave any leak with impunity.

   Los pasajeros se quedaron espantados, pero el capitán Anderson se apresuró a tranquilizarles. En efecto, el peligro no podía ser inminente. Dividido en siete compartimientos por tabiques herméticos, el Scotia podía resistir impunemente una vía de agua.

   Captain Anderson immediately made his way into the hold. He discovered that the fifth compartment had been invaded by the sea, and the speed of this invasion proved that the leak was considerable. Fortunately this compartment didn't contain the boilers, because their furnaces would have been abruptly extinguished.

   El capitán Anderson se dirigió inmediatamente a la cala. Vio que el quinto compartimiento había sido invadido por el mar, y que la rapidez de la invasión demostraba que la vía de agua era considerable. Afortunadamente, las calderas no se hallaban en ese compartimiento. De haber estado alojadas en él se hubiesen apagado instantáneamente.

   Captain Anderson called an immediate halt, and one of his sailors dived down to assess the damage. Within moments they had located a hole two meters in width on the steamer's underside. Such a leak could not be patched, and with its paddle wheels half swamped, the Scotia had no choice but to continue its voyage. By then it lay 300 miles from Cape Clear, and after three days of delay that filled Liverpool with acute anxiety, it entered the company docks.

   El capitán Anderson ordenó de inmediato que pararan las máquinas. Un marinero se sumergió para examinar la avería. Algunos instantes después pudo comprobarse la existencia en el casco del buque de un agujero de unos dos metros de anchura. Imposible era cegar una vía de agua tan considerable, por lo que el Scotia, con sus ruedas medio sumergidas, debió continuar así su travesía. Se hallaba entonces a trescientas millas del cabo Clear. Con un retraso de tres días que inquietó vivamente a la población de Liverpool, consiguió arribar a las dársenas de la compañía.

   The engineers then proceeded to inspect the Scotia, which had been put in dry dock. They couldn't believe their eyes. Two and a half meters below its waterline, there gaped a symmetrical gash in the shape of an isosceles triangle. This breach in the sheet iron was so perfectly formed, no punch could have done a cleaner job of it. Consequently, it must have been produced by a perforating tool of uncommon toughness-- plus, after being launched with prodigious power and then piercing four centimeters of sheet iron, this tool had needed to withdraw itself by a backward motion truly inexplicable.

   Una vez puesto el Scotia en el dique seco, los ingenieros procedieron a examinar su casco. Sin poder dar crédito a sus ojos vieron cómo a dos metros y medio por debajo de la línea de flotación se abría una desgarradura regular en forma de triángulo isósceles. La perforación de la plancha ofrecía una perfecta nitidez; no la hubiera hecho mejor una taladradora. Evidente era, pues, que el instrumento perforador que la había producido debía ser de un temple poco común, y que tras haber sido lanzado con una fuerza prodigiosa, como lo atestiguaba la horadación de una plancha de cuatro centímetros de espesor, había debido retirarse por sí mismo mediante un movimiento de retracción verdaderamente inexplicable.

   This was the last straw, and it resulted in arousing public passions all over again. Indeed, from this moment on, any maritime casualty without an established cause was charged to the monster's account. This outrageous animal had to shoulder responsibility for all derelict vessels, whose numbers are unfortunately considerable, since out of those 3,000 ships whose losses are recorded annually at the marine insurance bureau, the figure for steam or sailing ships supposedly lost with all hands, in the absence of any news, amounts to at least 200!

   Tal fue este último hecho, que tuvo por resultado el de apasionar nuevamente a la opinión pública. Desde ese momento, en efecto, todos los accidentes marítimos sin causa conocida se atribuyeron al monstruo. El fantástico animal cargó con la responsabilidad de todos esos naufragios, cuyo número es desgraciadamente considerable, ya que de los tres mil barcos cuya pérdida se registra anualnente en el Bureau Veritas, la cifra de navíos de vapor o de vela que se dan por perdidos ante la ausencia de toda noticia asciende a no menos de doscientos.

   Now then, justly or unjustly, it was the "monster" who stood accused of their disappearance; and since, thanks to it, travel between the various continents had become more and more dangerous, the public spoke up and demanded straight out that, at all cost, the seas be purged of this fearsome cetacean.

   Justa o injustamente se acusó al «monstruo» de tales desapariciones. Al revelarse así cada día más peligrosas las comunicaciones entre los diversos continentes, la opinión pública se pronunció pidiendo enérgicamente que se desembarazaran los mares, de una vez y a cualquier precio, del formidable cetáceo.