Las aventuras de Tom Sawyer

The Adventures of Tom Sawyer

   Capítulo XXIX

   CHAPTER XXIX

   Lo primero que llegó a oídos de Tom en la mañana del viernes fue una jubilante noticia: la familia del juez Thatcher había regresado al pueblo aquella noche. Tanto el Indio Joe como el tesoro pasaron en seguida a segundo término, y Becky ocupó el lugar preferente en el interés del muchacho. La vio y gozaron hasta hartarse jugando al escondite y a las cuatro esquinas con una bandada de condiscípulos. La felicidad del día tuvo digno remate y corona. Becky había importunado a su madre para que celebrase al siguiente día la merienda campestre, de tanto tiempo atrás prometida y siempre aplazada, y la mamá accedió. El gozo de la niña no tuvo límites, y el de Tom no fue menor. Las invitaciones se hicieron al caer la tarde a instantáneamente cundió una fiebre de preparativos y de anticipado júbilo entre la gente menuda. La nerviosidad de Tom le hizo permanecer despierto hasta muy tarde, y estaba muy esperanzado de oír el «¡miau!» de Huck y de poder asombrar con su tesoro al siguiente día a Becky y demás comensales de la merienda; pero se frustró su esperanza. No hubo señales aquella noche.

   THE first thing Tom heard on Friday morning was a glad piece of news--Judge Thatcher's family had come back to town the night before. Both Injun Joe and the treasure sunk into secondary importance for a moment, and Becky took the chief place in the boy's interest. He saw her and they had an exhausting good time playing "hispy" and "gully-keeper" with a crowd of their schoolmates. The day was completed and crowned in a peculiarly satisfactory way: Becky teased her mother to appoint the next day for the long-promised and long-delayed picnic, and she consented. The child's delight was boundless; and Tom's not more moderate. The invitations were sent out before sunset, and straightway the young folks of the village were thrown into a fever of preparation and pleasurable anticipation. Tom's excitement enabled him to keep awake until a pretty late hour, and he had good hopes of hearing Huck's "maow," and of having his treasure to astonish Becky and the picnickers with, next day; but he was disappointed. No signal came that night.

   Llegó al fin la mañana, y para las diez o las once una alborotada y ruidosa compañía se hallaba reunida en casa del juez, y todo estaba presto para emprender la marcha. No era costumbre que las personas mayores aguasen estas fiestas con su presencia. Se consideraba a los niños seguros bajo las alas protectoras de unas cuantas señoritas de dieciocho años y unos cuantos caballeretes de veintitrés o cosa así. La vieja barcaza de vapor que servía para cruzar el río había sido alquilada para la fiesta, y a poco la jocunda comitiva, cargada de cestas con provisiones, llenó la calle principal. Sid estaba malo y se quedó sin fiesta; Mary se quedó en casa para hacerle compañía. La última advertencia que la señora de Thatcher hizo a Becky fue:

   Morning came, eventually, and by ten or eleven o'clock a giddy and rollicking company were gathered at Judge Thatcher's, and everything was ready for a start. It was not the custom for elderly people to mar the picnics with their presence. The children were considered safe enough under the wings of a few young ladies of eighteen and a few young gentlemen of twenty-three or thereabouts. The old steam ferry-boat was chartered for the occasion; presently the gay throng filed up the main street laden with provision-baskets. Sid was sick and had to miss the fun; Mary remained at home to entertain him. The last thing Mrs. Thatcher said to Becky, was:

   — No volveréis hasta muy tarde. Quizá sea mejor que te quedes a pasar la noche con alguna de las niñas que viven cerca del embarcadero.

   "You'll not get back till late. Perhaps you'd better stay all night with some of the girls that live near the ferry-landing, child."

   — Entonces me quedaré con Susy Harper, mamá.

   "Then I'll stay with Susy Harper, mamma."

   — Muy bien. Y ten cuidado, y sé buena, y no des molestias.

   "Very well. And mind and behave yourself and don't be any trouble."

   Poco después, ya en marcha, dijo Tom a Becky:

   Presently, as they tripped along, Tom said to Becky:

   — Oye voy a decirte lo que hemos de hacer. En vez de ir a casa de Joe Harper subimos al monte y vamos a casa de la viuda de Douglas. Tendrá helados. Los toma casi todos los días..., carretadas de ellos. Y se ha de alegrar de que vayamos.

   "Say--I'll tell you what we'll do. 'Stead of going to Joe Harper's we'll climb right up the hill and stop at the Widow Douglas'. She'll have ice-cream! She has it most every day--dead loads of it. And she'll be awful glad to have us."

   — ¡Qué divertido será!

   "Oh, that will be fun!"

   Después Becky reflexionó un momento y añadió:

   Then Becky reflected a moment and said:

   — Pero ¿qué va a decir mamá?

   "But what will mamma say?"

   — ¿Cómo va a saberlo?

   "How'll she ever know?"

   La niña rumió un rato la idea y dijo vacilante:

   The girl turned the idea over in her mind, and said reluctantly:

   — Me parece que no está bien... pero...

   "I reckon it's wrong--but--"

   — Pero... ¡nada! Tu madre no lo ha de saber, y así, ¿dónde está el mal? Lo que ella quiere es que estés en lugar seguro, y apuesto a que te hubiera dicho que fueses allí si se le llega a ocurrir. De seguro que sí.

   "But shucks! Your mother won't know, and so what's the harm? All she wants is that you'll be safe; and I bet you she'd 'a' said go there if she'd 'a' thought of it. I know she would!"

   La generosa hospitalidad de la viuda era un cebo tentador. Y ello y las persuasiones de Tom ganaron la batalla. Se decidió, pues, a no decir nada a nadie en cuanto al programa nocturno. Después se le ocurrió a Tom que quizá Huck pudiera ir aquella noche y hacer la señal. Esta idea le quitó gran parte del entusiasmo por su proyecto. Pero, con todo, no se avenía a renunciar a los placeres de la mansión de la viuda. ¿Y por qué había de renunciar? —pensaba—. Si aquella noche no hubo señal, ¿era más probable que la hubiera la noche siguiente? El placer cierto que le aguardaba le atraía más que el incierto tesoro; y, como niño que era, decidió dejarse llevar por su inclinación y no volver a pensar en el cajón de dinero en todo el resto del día.

   The Widow Douglas' splendid hospitality was a tempting bait. It and Tom's persuasions presently carried the day. So it was decided to say nothing to anybody about the night's programme. Presently it occurred to Tom that maybe Huck might come this very night and give the signal. The thought took a deal of the spirit out of his anticipations. Still he could not bear to give up the fun at Widow Douglas'. And why should he give it up, he reasoned--the signal did not come the night before, so why should it be any more likely to come tonight? The sure fun of the evening outweighed the uncertain treasure; and, boy-like, he determined to yield to the stronger inclination and not allow himself to think of the box of money another time that day.

   Tres millas más abajo de la población la barcaza se detuvo a la entrada de una frondosa ensenada y echó las amarras. La multitud saltó a tierra, y en un momento las lejanías del bosque y los altos peñascales resonaron por todas partes con gritos y risas. Todos los diversos procedimientos de llegar a la sofocación y al cansancio se pusieron en práctica, y después los expedicionarios fueron regresando poco a poco al punto de reunión, armados de fieros apetitos, y comenzó la destrucción y aniquilamiento de los gustosos alimentos. Después del banquete hubo un rato de charla y refrescante descanso bajo los corpulentos y desparramados robles. Al fin, alguien gritó:

   Three miles below town the ferryboat stopped at the mouth of a woody hollow and tied up. The crowd swarmed ashore and soon the forest distances and craggy heights echoed far and near with shoutings and laughter. All the different ways of getting hot and tired were gone through with, and by-and-by the rovers straggled back to camp fortified with responsible appetites, and then the destruction of the good things began. After the feast there was a refreshing season of rest and chat in the shade of spreading oaks. By-and-by somebody shouted:

   — ¿Quién quiere venir a la cueva?

   "Who's ready for the cave?"

   Todos estaban dispuestos. Se buscaron paquetes de bujías y en seguida todo el mundo se puso en marcha monte arriba. La boca de la cueva estaba en la ladera, y era una abertura en forma de A. La recia puerta de roble estaba abierta. Dentro había una pequeña cavidad, fría como una cámara frigorífica, construida por la Naturaleza con sólidos muros de roca caliza que rezumaba humedad, como un sudor frío. Era romántico y misterioso estar allí en la profundidad sombría y ver allá fuera el verde valle resplandeciente de sol. Pero lo impresionante de la situación se disipó pronto y el alboroto se reanudó en seguida. En el momento en que cualquiera encendía una vela todos se lanzaban sobre él, se tramaba una viva escaramuza de ataque y defensa, hasta que la bujía rodaba por el suelo o quedaba apagada de un soplo, entre grandes risas y nuevas repeticiones de la escena. Pero todo acaba, y al fin la procesión empezó a subir la abrupta cuesta de la galería principal, y la vacilante hilera de luces permitía entrever los ingentes muros de roca casi hasta el punto en que se juntaban a veinte metros de altura. Esta galería principal no tenía más de tres o cuatro metros de ancho. A cada pocos pasos otras altas resquebrajaduras, aun más angostas, se abrían por ambos lados, pues la Cueva de MacDougal no era sino un vasto laberinto de retorcidas galerías que se separaban unas de otras, se volvían a encontrar y no conducían a parte alguna. Se decía que podía uno vagar días y noches por la intrincada red de grietas y fisuras sin llegar nunca al término de la cueva, y que se podía bajar y bajar a las profundidades de la tierra y por todas partes era lo mismo: un laberinto debajo del otro y todos ellos sin fin ni término. Nadie se sabía la caverna. Era cosa imposible. La mayor parte de los muchachos conocía sólo un trozo, y no acostumbraba a aventurarse mucho más allá de la parte conocida. Tom Sawyer sabía tanto como cualquier otro.

   Everybody was. Bundles of candles were procured, and straightway there was a general scamper up the hill. The mouth of the cave was up the hillside--an opening shaped like a letter A. Its massive oaken door stood unbarred. Within was a small chamber, chilly as an icehouse, and walled by Nature with solid limestone that was dewy with a cold sweat. It was romantic and mysterious to stand here in the deep gloom and look out upon the green valley shining in the sun. But the impressiveness of the situation quickly wore off, and the romping began again. The moment a candle was lighted there was a general rush upon the owner of it; a struggle and a gallant defence followed, but the candle was soon knocked down or blown out, and then there was a glad clamor of laughter and a new chase. But all things have an end. By-and-by the procession went filing down the steep descent of the main avenue, the flickering rank of lights dimly revealing the lofty walls of rock almost to their point of junction sixty feet overhead. This main avenue was not more than eight or ten feet wide. Every few steps other lofty and still narrower crevices branched from it on either hand--for McDougal's cave was but a vast labyrinth of crooked aisles that ran into each other and out again and led nowhere. It was said that one might wander days and nights together through its intricate tangle of rifts and chasms, and never find the end of the cave; and that he might go down, and down, and still down, into the earth, and it was just the same--labyrinth under labyrinth, and no end to any of them. No man "knew" the cave. That was an impossible thing. Most of the young men knew a portion of it, and it was not customary to venture much beyond this known portion. Tom Sawyer knew as much of the cave as any one.

   La comitiva avanzó por la galería principal como tres cuartos de milla, y después grupos y parejas fueron metiéndose por las cavernas laterales, correteando por las tétricas galerías para sorprenderse unos a otros en las encrucijadas donde aquéllas se unían. Unos grupos podían eludir la persecución de los otros durante más de media hora sin salir del terreno conocido.

   The procession moved along the main avenue some three-quarters of a mile, and then groups and couples began to slip aside into branch avenues, fly along the dismal corridors, and take each other by surprise at points where the corridors joined again. Parties were able to elude each other for the space of half an hour without going beyond the "known" ground.

   Poco a poco, un grupo tras otro, fueron llegando a la boca de la cueva, sin aliento; cansados de reír, cubiertos de la cabeza a los pies de goterones de esperma, manchados de barro y encantados de lo que se habían divertido. Se quedaban todos sorprendidos de no haberse dado cuenta del transcurso del tiempo y de que ya la noche se viniera encima. Hacía media hora que la campana del barco los estaba llamando; pero, aquel final de las aventuras del día les parecía también novelesco y romántico y, por consiguiente, satisfactorio. Cuando el vapor, con su jovial y ruidoso cargamento, avanzó en la corriente, a nadie importaba un ardite por el tiempo perdido, a no ser al capitán de la embarcación.

   By-and-by, one group after another came straggling back to the mouth of the cave, panting, hilarious, smeared from head to foot with tallow drippings, daubed with clay, and entirely delighted with the success of the day. Then they were astonished to find that they had been taking no note of time and that night was about at hand. The clanging bell had been calling for half an hour. However, this sort of close to the day's adventures was romantic and therefore satisfactory. When the ferryboat with her wild freight pushed into the stream, nobody cared sixpence for the wasted time but the captain of the craft.

   Huck estaba ya en acecho cuando las luces del vapor se deslizaron, relampagueantes, frente al muelle. No oyó ruido alguno a bordo porque la gente joven estaba ya muy formal y apaciguada, como ocurre siempre a quien está medio muerto de cansancio. Se preguntaba qué barco sería aquél y por qué no atracaba en el muelle, y con esto no volvió a acordarse más de él y puso toda su atención en sus asuntos. La noche se estaba poniendo anubarrada y oscura. Dieron las diez, y cesó el ruido de vehículos; luces dispersas empezaron a hacer guiños en la oscuridad, los transeúntes rezagados desaparecieron, la población se entregó al sueño y dejó al pequeño vigilante a solas con el silencio y los fantasmas. Sonaron las once y se apagaron las luces de las tabernas, y entonces la oscuridad lo invadió todo. Huck esperó un largo rato, que le pareció interminable y tedioso, pero no ocurrió nada. Su fe se debilitaba. ¿Serviría de algo? ¿Sería realmente de alguna utilidad? ¿Por qué no desistir y marcharse a acostar?

   Huck was already upon his watch when the ferryboat's lights went glinting past the wharf. He heard no noise on board, for the young people were as subdued and still as people usually are who are nearly tired to death. He wondered what boat it was, and why she did not stop at the wharf--and then he dropped her out of his mind and put his attention upon his business. The night was growing cloudy and dark. Ten o'clock came, and the noise of vehicles ceased, scattered lights began to wink out, all straggling foot-passengers disappeared, the village betook itself to its slumbers and left the small watcher alone with the silence and the ghosts. Eleven o'clock came, and the tavern lights were put out; darkness everywhere, now. Huck waited what seemed a weary long time, but nothing happened. His faith was weakening. Was there any use? Was there really any use? Why not give it up and turn in?

   Oyó un ruido. En un instante fue todo atención. La puerta de la calleja se abrió suavemente. Se puso de un salto en el rincón del almacén de ladrillos. Un momento después dos hombres pasaron ante él rozándole, y uno de ellos parecía llevar algo bajo el brazo. ¡Debía de ser aquella caja! Así, pues, se llevaban el tesoro. ¿Por qué llamar entonces a Tom? Sería insensato: los dos hombres desaparecerían con la caja para no volverlos a ver jamás. No; se iba a pegar a sus talones y seguirlos; confiaba en la oscuridad para no ser descubierto. Así arguyendo consigo mismo, Huck saltó de su escondrijo y se deslizó tras ellos como un gato, con los pies desnudos, dejándoles la delantera precisa para no perderlos de vista.

   A noise fell upon his ear. He was all attention in an instant. The alley door closed softly. He sprang to the corner of the brick store. The next moment two men brushed by him, and one seemed to have something under his arm. It must be that box! So they were going to remove the treasure. Why call Tom now? It would be absurd--the men would get away with the box and never be found again. No, he would stick to their wake and follow them; he would trust to the darkness for security from discovery. So communing with himself, Huck stepped out and glided along behind the men, cat-like, with bare feet, allowing them to keep just far enough ahead not to be invisible.

   Siguieron un trecho subiendo por la calle frontera al río y torcieron a la izquierda por una calle transversal. Avanzaron por allí en línea recta, hasta llegar a la senda que conducía al monte Cardiff, y tomaron por ella. Pasaron por la antigua casa del galés, a mitad de la subida del monte, y sin vacilar siguieron cuesta arriba. «Bien está —pensó Huck—, van a enterrarla en la cantera abandonada». Continuaron hasta la cumbre; se metieron por el estrecho sendero entre los matorrales, y al punto se desvanecieron en las sombras. Huck se apresuró y acortó la distancia, pues ahora ya no podrían verle. Trotó durante un rato; después moderó el paso, temiendo que se iba acercando demasiado; siguió andando un trecho y se detuvo. Escuchó, no se oía ruido alguno, y sólo creía oír los latidos de su propio corazón. El graznido de una lechuza llegó hasta él desde el otro lado de la colina... ¡Mal agüero!...; pero no se oían pasos. ¡Cielos!, ¿estaría todo perdido? Estaba a punto de lanzarse a correr cuando oyó un carraspeo a dos pasos de él. El corazón se le subió a la garganta, pero se lo volvió a tragar, y se quedó allí, tiritando como si media docena de intermitentes le hubieran atacado a un tiempo, y tan débil, que creyó que se iba a desplomar en el suelo. Conocía bien el sitio: sabía que estaba a cinco pasos del portillo que conducía a la finca de la viuda de Douglas. «Muy bien —pensó—, que lo entierren aquí; no ha de ser difícil encontrarlo».

   They moved up the river street three blocks, then turned to the left up a crossstreet. They went straight ahead, then, until they came to the path that led up Cardiff Hill; this they took. They passed by the old Welshman's house, halfway up the hill, without hesitating, and still climbed upward. Good, thought Huck, they will bury it in the old quarry. But they never stopped at the quarry. They passed on, up the summit. They plunged into the narrow path between the tall sumach bushes, and were at once hidden in the gloom. Huck closed up and shortened his distance, now, for they would never be able to see him. He trotted along awhile; then slackened his pace, fearing he was gaining too fast; moved on a piece, then stopped altogether; listened; no sound; none, save that he seemed to hear the beating of his own heart. The hooting of an owl came over the hill--ominous sound! But no footsteps. Heavens, was everything lost! He was about to spring with winged feet, when a man cleared his throat not four feet from him! Huck's heart shot into his throat, but he swallowed it again; and then he stood there shaking as if a dozen agues had taken charge of him at once, and so weak that he thought he must surely fall to the ground. He knew where he was. He knew he was within five steps of the stile leading into Widow Douglas' grounds. Very well, he thought, let them bury it there; it won't be hard to find.

   Una voz le interrumpió, apenas audible: la de Joe el Indio.

   Now there was a voice--a very low voice--Injun Joe's:

   — ¡Maldita mujer! Quizás tenga visitas... Hay luces, tan tarde como es.

   "Damn her, maybe she's got company--there's lights, late as it is."

   — Yo no las veo.

   "I can't see any."

   Esta segunda voz era la del desconocido, el forastero de la casa de los duendes. Un escalofrío corrió por todo el cuerpo de Huck. ¡Ésta era, pues, la empresa de venganza! Su primera idea fue huir; después se acordó de que la viuda había sido buena con él más de una vez, y acaso aquellos hombres iban a matarla. ¡Si se atreviera a prevenirla! Pero bien sabía que no habría de atreverse: podían venir y atraparlo. Todo ello y mucho más pasó por su pensamiento en el instante que medió entre las palabras del forastero y la respuesta de Joe el Indio.

   This was that stranger's voice--the stranger of the haunted house. A deadly chill went to Huck's heart--this, then, was the "revenge" job! His thought was, to fly. Then he remembered that the Widow Douglas had been kind to him more than once, and maybe these men were going to murder her. He wished he dared venture to warn her; but he knew he didn't dare--they might come and catch him. He thought all this and more in the moment that elapsed between the stranger's remark and Injun Joe's next--which was--

   — Porque tienes las matas delante. Ven por aquí y lo verás. ¿Ves?

   "Because the bush is in your way. Now--this way--now you see, don't you?"

   — Sí. Parece que hay gente con ella. Más vale dejarlo.

   "Yes. Well, there is company there, I reckon. Better give it up."

   — ¡Dejarlo, y precisamente cuando me voy para siempre de esta tierra! ¡Dejarlo, y acaso no se presente nunca otra ocasión! Ya te he dicho, y lo repito, que no me importa su bolsa: puedes quedarte con ella. Pero me trató mal su marido, me trató mal muchas veces, y, sobre todo, él fue el juez de paz que me condenó por vagabundo. Y no es eso todo; no es ni siquiera la milésima parte. Me hizo azotar, ¡azotar delante de la cárcel como a un negro, con todo el pueblo mirándome! ¡Azotado!, ¿entiendes? Se fue sin pagármelo, porque se murió. Pero cobraré en ella.

   "Give it up, and I just leaving this country forever! Give it up and maybe never have another chance. I tell you again, as I've told you before, I don't care for her swag--you may have it. But her husband was rough on me--many times he was rough on me--and mainly he was the justice of the peace that jugged me for a vagrant. And that ain't all. It ain't a millionth part of it! He had me horsewhipped!--horsewhipped in front of the jail, like a nigger!--with all the town looking on! Horsewhipped!--do you understand? He took advantage of me and died. But I'll take it out of her."

   — No, no la mates. No hagas eso.

   "Oh, don't kill her! Don't do that!"

   — ¡Matar! ¿Quién habla de matar? Le mataría a él si le tuviera a mano; pero no a ella. Cuando quiere uno vengarse de una mujer no se la mata, ¡bah!, se le estropea la cara. No hay más que desgarrarle las narices y cortarle las orejas como a una verraca!

   "Kill? Who said anything about killing? I would kill him if he was here; but not her. When you want to get revenge on a woman you don't kill her--bosh! you go for her looks. You slit her nostrils--you notch her ears like a sow!"

   — ¡Por Dios! ¡Eso es...!

   "By God, that's--"

   — Guárdate tu parecer. Es lo más seguro para ti. Pienso atarla a la cama. Si se desangra y se muere, eso no es cuenta mía: no he de llorar por ello. Amigo mío, me has de ayudar en esto, que es negocio mío, y para eso estás aquí: quizá no pudiera manejarme yo solo. Si te echas atrás, te mato, ¿lo entiendes? Y si tengo que matarte a ti, la mataré a ella también, y me figuro que entonces nadie ha de saber quién lo hizo.

   "Keep your opinion to yourself! It will be safest for you. I'll tie her to the bed. If she bleeds to death, is that my fault? I'll not cry, if she does. My friend, you'll help me in this thing--for my sake--that's why you're here--I mightn't be able alone. If you flinch, I'll kill you. Do you understand that? And if I have to kill you, I'll kill her--and then I reckon nobody'll ever know much about who done this business."

   — Bueno: si se ha de hacer, vamos a ello. Cuanto antes, mejor...; estoy todo temblando.

   "Well, if it's got to be done, let's get at it. The quicker the better--I'm all in a shiver."

   — ¿Hacerlo ahora y habiendo gente allí? Anda con ojo que voy a sospechar de ti, ¿sabes? No; vamos a esperar a que se apaguen las luces. No hay prisa.

   "Do it now? And company there? Look here--I'll get suspicious of you, first thing you know. No--we'll wait till the lights are out--there's no hurry."

   Huck comprendió que iba a seguir un silencio aun más medroso que cien criminales coloquios: así es que contuvo el aliento y dio un paso hacia atrás, plantando primero un pie cuidadosa y firmemente, y después manteniéndose en precario equilibrio sobre el otro y estando a punto de caer a la derecha o la izquierda. Retrocedió otro paso con el mismo minucioso cuidado y no menos riesgo; después, otro y otro, y .. ¡una rama crujió bajo el pie! Se quedó sin respirar y escuchó. No se oía nada: la quietud era absoluta; su gratitud a la suerte, infinita. Después volvió sobre sus pasos entre los muros de matorrales: dio la vuelta con las mismas precauciones que si fuera una embarcación, y anduvo ya más ligero, aunque no con menos cuidado. No se sentía seguro hasta que llegó a la cantera, y allí apretó los talones y echó a correr. Fue volando cuesta abajo hasta la casa del galés. Aporreó la puerta, y a poco las cabezas del viejo y de sus dos muchachotes aparecieron en diferentes ventanas.

   Huck felt that a silence was going to ensue--a thing still more awful than any amount of murderous talk; so he held his breath and stepped gingerly back; planted his foot carefully and firmly, after balancing, one-legged, in a precarious way and almost toppling over, first on one side and then on the other. He took another step back, with the same elaboration and the same risks; then another and another, and--a twig snapped under his foot! His breath stopped and he listened. There was no sound--the stillness was perfect. His gratitude was measureless. Now he turned in his tracks, between the walls of sumach bushes--turned himself as carefully as if he were a ship--and then stepped quickly but cautiously along. When he emerged at the quarry he felt secure, and so he picked up his nimble heels and flew. Down, down he sped, till he reached the Welshman's. He banged at the door, and presently the heads of the old man and his two stalwart sons were thrust from windows.

   — ¿Qué escándalo es ése? ¿Quién llama? ¿Qué quiere?

   "What's the row there? Who's banging? What do you want?"

   — ¡Ábranme, de prisa! Ya lo diré todo.

   "Let me in--quick! I'll tell everything."

   — ¿Quién es usted?

   "Why, who are you?"

   — Huckleberry Finn... ¡De prisa, ábranme!

   "Huckleberry Finn--quick, let me in!"

   — ¡Huckleberry Finn! No es nombre que haga abrir muchas puertas, me parece. Pero abridle la puerta, muchachos, y veamos qué es lo que le pasa.

   "Huckleberry Finn, indeed! It ain't a name to open many doors, I judge! But let him in, lads, and let's see what's the trouble."

   — ¡Por Dios, no digan que lo he dicho yo! —fueron sus primeras palabras cuando se vio dentro—. No lo digan, por Dios, porque me matarán, de seguro; pero la viuda ha sido a veces buena conmigo y quiero decirlo; lo diré si me prometen que no dirán nunca que fui yo.

   "Please don't ever tell I told you," were Huck's first words when he got in. "Please don't--I'd be killed, sure--but the widow's been good friends to me sometimes, and I want to tell--I will tell if you'll promise you won't ever say it was me."

   — Apuesto a que algo de peso tiene que decir, o no se pondría así. Fuera con ello, muchacho, que aquí nadie ha de decir nada.

   "By George, he has got something to tell, or he wouldn't act so!" exclaimed the old man; "out with it and nobody here'll ever tell, lad."

   Tres minutos después el viejo y sus dos hijos, bien armados, estaban en lo alto del monte, y penetraban en el sendero de los matorrales, con las armas preparadas. Huck los acompañó hasta allí, se agazapó tras un peñasco y se puso a escuchar. Hubo un postrado y anheloso silencio; después, de pronto, una detonación de arma de fuego y un grito.

   Three minutes later the old man and his sons, well armed, were up the hill, and just entering the sumach path on tiptoe, their weapons in their hands. Huck accompanied them no further. He hid behind a great bowlder and fell to listening. There was a lagging, anxious silence, and then all of a sudden there was an explosion of firearms and a cry.

   Huck no esperó a saber detalles. Pegó un salto y echó a correr monte abajo como una liebre.

   Huck waited for no particulars. He sprang away and sped down the hill as fast as his legs could carry him.