Las aventuras de Tom Sawyer

The Adventures of Tom Sawyer

   Capítulo XIII


   Tom se decidió entonces. Estaba desesperado y sombrío. Era un chico, se decía, abandonado de todos y a quien nadie quería: cuando supieran al extremo a que le habían llevado, tal vez lo deplorarían. Había tratado de ser bueno y obrar derechamente, pero no le dejaban. Puesto que lo único que querían era deshacerse de él, que fuera así. Sí, le habían forzado al fin: llevaría una vida de crímenes. No le quedaba otro camino.

   TOM'S mind was made up now. He was gloomy and desperate. He was a forsaken, friendless boy, he said; nobody loved him; when they found out what they had driven him to, perhaps they would be sorry; he had tried to do right and get along, but they would not let him; since nothing would do them but to be rid of him, let it be so; and let them blame him for the consequences--why shouldn't they? What right had the friendless to complain? Yes, they had forced him to it at last: he would lead a life of crime. There was no choice.

   Para entonces ya se había alejado del pueblo, y el tañido de la campana de la escuela, que llamaba a la clase de la tarde, sonó débilmente en su oído. Sollozó pensando que ya no volvería a oír aquel toque familiar nunca jamás. No tenía él la culpa; pero puesto que se le lanzaba a la fuerza en el ancho mundo, tenía que someterse...; aunque los perdonaba. Entonces los sollozos se hicieron más acongojados y frecuentes.

   By this time he was far down Meadow Lane, and the bell for school to "take up" tinkled faintly upon his ear. He sobbed, now, to think he should never, never hear that old familiar sound any more--it was very hard, but it was forced on him; since he was driven out into the cold world, he must submit--but he forgave them. Then the sobs came thick and fast.

   Precisamente en aquel instante se encontró a su amigo del alma Joe Harper, torva la mirada y, sin duda alguna, alimentando en su pecho alguna grande y tenebrosa resolución. Era evidente que se juntaban allí «dos almas, pero un solo pensamiento». Tom, limpiándose las lágrimas con la manga, empezó a balbucear algo acerca de una resolución de escapar a los malos tratos y falta de cariño en su casa, lanzándose a errar por el mundo, para nunca volver, y acabó expresando la esperanza de que Joe no le olvidaría.

   Just at this point he met his soul's sworn comrade, Joe Harper--hard-eyed, and with evidently a great and dismal purpose in his heart. Plainly here were "two souls with but a single thought." Tom, wiping his eyes with his sleeve, began to blubber out something about a resolution to escape from hard usage and lack of sympathy at home by roaming abroad into the great world never to return; and ended by hoping that Joe would not forget him.

   Pero pronto se traslució que ésta era la misma súplica que Joe iba a hacer en aquel momento a Tom. Le había azotado su madre por haber goloseado una cierta crema que jamás había entrado en su boca y cuya existencia ignoraba. Claramente se veía que su madre estaba cansada de él, y que quería que se fuera; y si ella lo quería así, no le quedaba otro remedio que sucumbir.

   But it transpired that this was a request which Joe had just been going to make of Tom, and had come to hunt him up for that purpose. His mother had whipped him for drinking some cream which he had never tasted and knew nothing about; it was plain that she was tired of him and wished him to go; if she felt that way, there was nothing for him to do but succumb; he hoped she would be happy, and never regret having driven her poor boy out into the unfeeling world to suffer and die.

   Mientras seguían su paso condoliéndose, hicieron un nuevo pacto de ayudarse mutuamente y ser hermanos y no separarse hasta que la muerte los librase de sus cuitas. Después empezaron a trazar sus planes. Joe se inclinaba a ser anacoreta y vivir de mendrugos en una remota cueva, y morir, con el tiempo, de frío, privaciones y penas; pero después de oír a Tom reconoció que había ventajas notorias en una vida consagrada al crimen y se avino a ser pirata.

   As the two boys walked sorrowing along, they made a new compact to stand by each other and be brothers and never separate till death relieved them of their troubles. Then they began to lay their plans. Joe was for being a hermit, and living on crusts in a remote cave, and dying, some time, of cold and want and grief; but after listening to Tom, he conceded that there were some conspicuous advantages about a life of crime, and so he consented to be a pirate.

   Tres millas aguas abajo de San Petersburgo, en un sitio donde el Misisipí tenía más de una milla de ancho, había una isla larga, angosta y cubierta de bosque con una barra muy somera en la punta más cercana y que parecía excelente para base de operaciones. No estaba habitada; se hallaba del lado de allá del río, frente a una densa selva casi desierta. Eligieron, pues, aquel lugar, que se llamaba Isla de Jackson. Qniénes iban a ser las víctimas de sus piraterías, era un punto en el que no pararon mientes. Después se dedicaron a la caza de Huckleberry Finn, el cual se les unió, desde luego, pues todas las profesiones eran iguales para él: le era indiferente. Luego se separaron, conviniendo en volver a reunirse en un paraje solitario, en la orilla del río, dos millas más arriba del pueblo, a la hora favorita, esto es, a medianoche. Había allí una pequeña balsa de troncos que se proponían apresar. Todos ellos traerían anzuelos y tanzas y las provisiones que pudieron robar, de un modo tenebroso y secreto, como convenía a gentes fuera de la ley; y aquella misma tarde todos se proporcionaron el delicioso placer de esparcir la noticia de que muy pronto todo el pueblo iba a oír «algo gordo». Y a todos los que recibieran esa vaga confidencia se les previno que debían «no decir nada y aguardar».

   Three miles below St. Petersburg, at a point where the Mississippi River was a trifle over a mile wide, there was a long, narrow, wooded island, with a shallow bar at the head of it, and this offered well as a rendezvous. It was not inhabited; it lay far over toward the further shore, abreast a dense and almost wholly unpeopled forest. So Jackson's Island was chosen. Who were to be the subjects of their piracies was a matter that did not occur to them. Then they hunted up Huckleberry Finn, and he joined them promptly, for all careers were one to him; he was indifferent. They presently separated to meet at a lonely spot on the river-bank two miles above the village at the favorite hour--which was midnight. There was a small log raft there which they meant to capture. Each would bring hooks and lines, and such provision as he could steal in the most dark and mysterious way--as became outlaws. And before the afternoon was done, they had all managed to enjoy the sweet glory of spreading the fact that pretty soon the town would "hear something." All who got this vague hint were cautioned to "be mum and wait."

   A eso de medianoche llegó Tom con un jamón cocido y otros pocos víveres, y se detuvo en un pequeño acantilado cubierto de espesa vegetación, que dominaba el lugar de la cita. El cielo estaba estrellado y la noche tranquila. El grandioso río susurraba como un océano en calma. Tom escuchó un momento, pero ningún ruido turbaba la quietud. Dio un largo y agudo silbido. Otro silbido se oyó debajo del acantilado. Tom silbó dos veces más, y la señal fue contestada del mismo modo. Después se oyó una voz sigilosa:

   About midnight Tom arrived with a boiled ham and a few trifles, and stopped in a dense undergrowth on a small bluff overlooking the meeting-place. It was starlight, and very still. The mighty river lay like an ocean at rest. Tom listened a moment, but no sound disturbed the quiet. Then he gave a low, distinct whistle. It was answered from under the bluff. Tom whistled twice more; these signals were answered in the same way. Then a guarded voice said:

   — ¿Quién vive?

   "Who goes there?"

   — ¡Tom Sawyer el Tenebroso Vengador de la América Española! ¿Quién sois vosotros?

   "Tom Sawyer, the Black Avenger of the Spanish Main. Name your names."

   — Huck Finn el Manos Rojas, y Joe Horper el Terror de los Mares. (Tom les había provisto de esos títulos, sacados de su literatura favorita.)

   "Huck Finn the Red-Handed, and Joe Harper the Terror of the Seas." Tom had furnished these titles, from his favorite literature.

   — Bien está; decid la contraseña.

   "'Tis well. Give the countersign."

   Dos voces broncas y apagadas murmuraron, en el misterio de la noche, la misma palabra espeluznante:

   Two hoarse whispers delivered the same awful word simultaneously to the brooding night:



   Entonces Tom dejó deslizarse el jamón, por el acantilado abajo y siguió él detrás, dejando en la aspereza del camino algo de ropa y de su propia piel. Había una cómoda senda a lo largo de la orilla y bajo el acantilado, pero le faltaba la ventaja de la dificultad y el peligro, tan apreciables para un pirata.

   Then Tom tumbled his ham over the bluff and let himself down after it, tearing both skin and clothes to some extent in the effort. There was an easy, comfortable path along the shore under the bluff, but it lacked the advantages of difficulty and danger so valued by a pirate.

   El Terror de los Mares había traído una hoja de tocino y llegó aspeado bajo su pesadumbre. Finn el de las Manos Rojas había hurtado una cazuela y buena cantidad de hoja de tabaco a medio curar y había aportado además algunas mazorcas para hacer con ellas pipas. Pero ninguno de los piratas fumaba o masticaba tabaco más que él. El Tenebroso Vengador dijo que no era posible lanzarse a las aventuras sin llevar fuego. Era una idea previsora: en aquel tiempo apenas se conocían los fósforos. Vieron un rescoldo en una gran almadía, cien varas río arriba, y fueron sigilosamente allí y se apoderaron de unos tizones. Hicieron de ello una imponente aventura, murmurando «¡chist!» a cada paso y parándose de repente con un dedo en los labios, llevando las manos en imaginarias empuñaduras de dagas y dando órdenes, en voz temerosa y baja, de «si el enemigo» se movía, hundírselas «hasta las cachas», porque «los muertos no hablan». Sabían de sobra que los tripulantes de la almadía estaban en el pueblo abasteciéndose, o de zambra y bureo; pero eso no era bastante motivo para que no hicieran la cosa a estilo piratesco.

   The Terror of the Seas had brought a side of bacon, and had about worn himself out with getting it there. Finn the Red-Handed had stolen a skillet and a quantity of half-cured leaf tobacco, and had also brought a few corn-cobs to make pipes with. But none of the pirates smoked or "chewed" but himself. The Black Avenger of the Spanish Main said it would never do to start without some fire. That was a wise thought; matches were hardly known there in that day. They saw a fire smouldering upon a great raft a hundred yards above, and they went stealthily thither and helped themselves to a chunk. They made an imposing adventure of it, saying, "Hist!" every now and then, and suddenly halting with finger on lip; moving with hands on imaginary dagger-hilts; and giving orders in dismal whispers that if "the foe" stirred, to "let him have it to the hilt," because "dead men tell no tales." They knew well enough that the raftsmen were all down at the village laying in stores or having a spree, but still that was no excuse for their conducting this thing in an unpiratical way.

   Poco después desatracaban la balsa, bajo el mando de Tom, con Huck en el remo de popa y Joe en el de proa. Tom iba erguido en mitad de la embarcación, con los brazos cruzados y la frente sombría, y daba las órdenes con bronca a imperiosa voz.

   They shoved off, presently, Tom in command, Huck at the after oar and Joe at the forward. Tom stood amidships, gloomy-browed, and with folded arms, and gave his orders in a low, stern whisper:

   — ¡Cíñete al viento!...

   "Luff, and bring her to the wind!"

   "Aye-aye, sir!"

   — ¡No guiñar, no guiñar!...

   "Steady, steady-y-y-y!"

   "Steady it is, sir!"

   — ¡Una cuarta a barlovento!...

   "Let her go off a point!"

   "Point it is, sir!"

   Como los chicos no cesaban de empujar la balsa hacia el centro de la corriente, era cosa entendida que esas órdenes se daban sólo por el buen parecer y sin que significasen absolutamente nada.

   As the boys steadily and monotonously drove the raft toward mid-stream it was no doubt understood that these orders were given only for "style," and were not intended to mean anything in particular.

   — ¿Qué aparejo lleva?

   "What sail's she carrying?"

   — Gavias, juanetes y foque.

   "Courses, tops'ls, and flying-jib, sir."

   — ¡Larga las monterillas!

   "Send the r'yals up! Lay out aloft, there, half a dozen of ye--foretopmaststuns'l! Lively, now!"

   "Aye-aye, sir!"

   — ¡Que suban seis de vosotros a las crucetas!...

   "Shake out that maintogalans'l! Sheets and braces! now my hearties!"

   "Aye-aye, sir!"

   — ¡Templa las escotas!... ¡Todo a babor! ¡Firme!

   "Hellum-a-lee--hard a port! Stand by to meet her when she comes! Port, port! Now, men! With a will! Stead-y-y-y!"

   "Steady it is, sir!"

   La balsa traspasó la fuerza de la corriente, y los muchachos enfilaron hacia la isla, manteniendo la dirección con los remos. En los tres cuartos de hora siguientes apenas hablaron palabra. La balsa estaba pasando por delante del lejano pueblo. Dos o tres lucecillas parpadeantes señalaban el sitio donde yacía, durmiendo plácidamente, más allá de la vasta extensión de agua tachonada de reflejos de estrellas, sin sospechar el tremendo acontecimiento que se preparaba. El Tenebroso Vengador permanecía aún con los brazos cruzados, dirigiendo una «última mirada» a la escena de sus pasados placeres y de sus recientes desdichas, y sintiendo que «ella» no pudiera verle en aquel momento, perdido en el proceloso mar, afrontando el peligro y la muerte con impávido corazón y caminando hacia su perdición con una amarga sonrisa en los labios. Poco le costaba a su imaginación trasladar la Isla de Jackson más allá de la vista del pueblo; así es que lanzó su «última mirada» con ánimo a la vez desesperado y satisfecho. Los otros piratas también estaban dirigiendo «últimas miradas» y tan largas fueron que estuvieron a punto de dejar que la corriente arrastrase la balsa fuera del rumbo de la isla. Pero notaron el peligro a tiempo y se esforzaron en evitarlo. Hacia las dos de la mañana la embarcación varó en la barra, a doscientas varas de la punta de la isla, y sus tripulantes estuvieron vadeando entre la balsa y la isla hasta que desembarcaron su cargamento. Entre los pertrechos había una vela decrépita, y la tendieron sobre un cobijo, entre los matorrales, para resguardar las provisiones. Ellos pensaban dormir al aire libre cuando hiciera buen tiempo, como correspondía a gente aventurera.

   The raft drew beyond the middle of the river; the boys pointed her head right, and then lay on their oars. The river was not high, so there was not more than a two or three mile current. Hardly a word was said during the next three-quarters of an hour. Now the raft was passing before the distant town. Two or three glimmering lights showed where it lay, peacefully sleeping, beyond the vague vast sweep of star-gemmed water, unconscious of the tremendous event that was happening. The Black Avenger stood still with folded arms, "looking his last" upon the scene of his former joys and his later sufferings, and wishing "she" could see him now, abroad on the wild sea, facing peril and death with dauntless heart, going to his doom with a grim smile on his lips. It was but a small strain on his imagination to remove Jackson's Island beyond eye-shot of the village, and so he "looked his last" with a broken and satisfied heart. The other pirates were looking their last, too; and they all looked so long that they came near letting the current drift them out of the range of the island. But they discovered the danger in time, and made shift to avert it. About two o'clock in the morning the raft grounded on the bar two hundred yards above the head of the island, and they waded back and forth until they had landed their freight. Part of the little raft's belongings consisted of an old sail, and this they spread over a nook in the bushes for a tent to shelter their provisions; but they themselves would sleep in the open air in good weather, as became outlaws.

   Hicieron una hoguera al arrimo de un tronco caído a poca distancia de donde comenzaban las densas umbrías del bosque; guisaron tocino en la sartén, para cenar, y gastaron la mitad de la harina de maíz que habían llevado. Les parecía cosa grande estar allí de orgía, sin trabas, en la selva virgen de una isla desierta a inexplorada, lejos de toda humana morada, y se prometían que no volverían nunca a la civilización. Las llamas se alzaron iluminando sus caras, y arrojaban su fulgor rojizo sobre las columnatas del templo de árboles del bosque y sobre el coruscante follaje y los festones de las plantas trepadoras.

   They built a fire against the side of a great log twenty or thirty steps within the sombre depths of the forest, and then cooked some bacon in the frying-pan for supper, and used up half of the corn "pone" stock they had brought. It seemed glorious sport to be feasting in that wild, free way in the virgin forest of an unexplored and uninhabited island, far from the haunts of men, and they said they never would return to civilization. The climbing fire lit up their faces and threw its ruddy glare upon the pillared tree-trunks of their forest temple, and upon the varnished foliage and festooning vines.

   Cuando desapareció la última sabrosa lonja de tocino y devoraron la ración de borona, se tendieron sobre la hierba, rebosantes de felicidad. Fácil hubiera sido buscar sitio más fresco, pero no se querían privar de un detalle tan romántico como la abrasadora fogata del campamento.

   When the last crisp slice of bacon was gone, and the last allowance of corn pone devoured, the boys stretched themselves out on the grass, filled with contentment. They could have found a cooler place, but they would not deny themselves such a romantic feature as the roasting campfire.

   — ¿No es esto cosa rica? — dijo Joe.

   "Ain't it gay?" said Joe.

   — De primera — contestó Tom.

    — ¿Qué dirían los chicos si nos viesen?

   "It's nuts!" said Tom. "What would the boys say if they could see us?"

   — ¿Decir? Se morirían de ganas de estar aquí. ¿Eh, Huck?

   "Say? Well, they'd just die to be here--hey, Hucky!"

   — Puede que sí —dijo Huckleberry—; a mí, al menos, me va bien, no necesito cosa mejor. Casi nunca tengo lo que necesito de comer..., y además, aquí no pueden venir y darle a uno de patadas y no dejarle en paz.

   "I reckon so," said Huckleberry; "anyways, I'm suited. I don't want nothing better'n this. I don't ever get enough to eat, gen'ally--and here they can't come and pick at a feller and bullyrag him so."

   — Es la vida que a mí me gusta —prosiguió Tom—: no hay que levantarse de la cama temprano, no hay que ir a la escuela, ni que lavarse, ni todas esas malditas boberías. Ya ves, Joe, un pirata no tiene nada que hacer cuando está en tierra; pero un anacoreta tiene que rezar una atrocidad y no tiene ni una diversión, porque siempre está solo.

   "It's just the life for me," said Tom. "You don't have to get up, mornings, and you don't have to go to school, and wash, and all that blame foolishness. You see a pirate don't have to do anything, Joe, when he's ashore, but a hermit he has to be praying considerable, and then he don't have any fun, anyway, all by himself that way."

   — Es verdad —dijo Joe—, pero no había pensado bastante en ello, ¿sabes? Quiero mucho más ser un pirata, ahora que ya he hecho la prueba.

   "Oh yes, that's so," said Joe, "but I hadn't thought much about it, you know. I'd a good deal rather be a pirate, now that I've tried it."

   — Tal vez —dijo Tom— a la gente no le da mucho por los anacoretas en estos tiempos, como pasaba en los antiguos; pero un pirata es siempre muy bien mirado. Y los anacoretas tienen que dormir siempre en los sitios más duros que pueden encontrar, y se ponen arpillera y cenizas en la cabeza, y se mojan si llueve, y...

   "You see," said Tom, "people don't go much on hermits, nowadays, like they used to in old times, but a pirate's always respected. And a hermit's got to sleep on the hardest place he can find, and put sackcloth and ashes on his head, and stand out in the rain, and--"

   — ¿Para qué se ponen arpilleras y ceniza en la cabeza? — preguntó Huck.

   "What does he put sackcloth and ashes on his head for?" inquired Huck.

   — No sé. Pero tienen que hacerlo. Los anacoretas siempre hacen eso. Tú tendrías que hacerlo si lo fueras.

   "I dono. But they've got to do it. Hermits always do. You'd have to do that if you was a hermit."

   — ¡Un cuerno haría yo! — dijo Huck.

   "Dern'd if I would," said Huck.

   — Pues ¿qué ibas a hacer?

   "Well, what would you do?"

   — No sé; pero eso no.

   "I dono. But I wouldn't do that."

   — Pues tendrías que hacerlo, Huck. ¿Cómo te ibas a arreglar si no?

   "Why, Huck, you'd have to. How'd you get around it?"

   — Pues no lo aguantaría. Me escaparía.

   "Why, I just wouldn't stand it. I'd run away."

   — ¿Escaparte? ¿Vaya una porquería de anacoreta que ibas a ser tú! ¡Sería una vergüenza!

   "Run away! Well, you would be a nice old slouch of a hermit. You'd be a disgrace."

   Manos Rojas no contestó por estar en más gustosa ocupación. Había acabado de agujerear una mazorca, y, clavando en ella un tallo hueco para servir de boquilla, la llenó de tabaco y apretó un ascua contra la carga, lanzando al aire una nube de humo fragante. Estaba en la cúspide del solaz voluptuoso. Los otros piratas envidiaban aquel vicio majestuoso y resolvieron en su interior adquirirlo en seguida. Huck preguntó:

   The Red-Handed made no response, being better employed. He had finished gouging out a cob, and now he fitted a weed stem to it, loaded it with tobacco, and was pressing a coal to the charge and blowing a cloud of fragrant smoke--he was in the full bloom of luxurious contentment. The other pirates envied him this majestic vice, and secretly resolved to acquire it shortly. Presently Huck said:

   — ¿Qué es lo que tienen que hacer los piratas?

   "What does pirates have to do?"

   Tom said:

   — Pues pasarlo en grande...; apresar barcos y quemarlos, y coger el dinero y enterrarlo en unos sitios espantosos, en su isla; y matar a todos los que van en los barcos...: les hacen «pasear la tabla».

   "Oh, they have just a bully time--take ships and burn them, and get the money and bury it in awful places in their island where there's ghosts and things to watch it, and kill everybody in the ships--make 'em walk a plank."

   — Y se llevan las mujeres a la isla —dijo Joe—; no matan a las mujeres.

   "And they carry the women to the island," said Joe; "they don't kill the women."

   — No —asintió Tom—; no las matan: son demasiado nobles. Y las mujeres son siempre preciosísimas, además.

   "No," assented Tom, "they don't kill the women--they're too noble. And the women's always beautiful, too.

   — ¡Y que no llevan trajes de lujo!... ¡Ca! Todos de plata y oro y diamantes — añadió Joe con entusiasmo.

   "And don't they wear the bulliest clothes! Oh no! All gold and silver and di'monds," said Joe, with enthusiasm.

   — ¿Quién? — dijo Huck.

   "Who?" said Huck.

   — Pues los piratas.

   "Why, the pirates."

   Huck echó un vistazo lastimero a su indumento.

   Huck scanned his own clothing forlornly.

   — Me parece que yo no estoy vestido propiamente para un pirata —dijo, con patético desconsuelo en la voz—; pero no tengo más que esto.

   "I reckon I ain't dressed fitten for a pirate," said he, with a regretful pathos in his voice; "but I ain't got none but these."

   Pero los otros le dijeron que los trajes lujosos lloverían a montones en cuanto empezasen sus aventuras. Le dieron a entender que sus míseros pingos bastarían para el comienzo, aunque era costumbre que los piratas opulentos debutasen con un guardarropa adecuado.

   But the other boys told him the fine clothes would come fast enough, after they should have begun their adventures. They made him understand that his poor rags would do to begin with, though it was customary for wealthy pirates to start with a proper wardrobe.

   Poco a poco fue cesando la conversación y se iban cerrando los ojos de los solitarios. La pipa se escurrió de entre los dedos de Manos Rojas y se quedó dormido con el sueño del que tiene la conciencia ligera y el cuerpo cansado. El Terror de los Mares y el Tenebroso Vengador de la América Española no se durmieron tan fácilmente. Recitaron sus oraciones mentalmente y tumbados, puesto que no había allí nadie que los obligase a decirlas en voz alta y de rodillas; verdad es que estuvieron tentados a no rezar, pero tuvieron miedo de ir tan lejos como todo eso, por si llamaban sobre ellos un especial y repentino rayo del cielo. Poco después se cernían sobre el borde mismo del sueño, pero sobrevino un intruso que no les dejó caer en él: era la conciencia. Empezaron a sentir un vago temor de que se habían portado muy mal escapando de sus casas; y después, se acordaron de los comestibles robados, y entonces comenzaron verdaderas torturas. Trataron de acallarlas recordando a sus conciencias que habían robado antes golosinas y manzanas docenas de veces; pero la conciencia no se aplacaba con tales sutilezas. Les parecía que, con todo, no había medio de saltar sobre el hecho inconmovible de que apoderarse de golosinas no era más que «tomar», mientras que llevarse jamón y tocinos y cosas por el estilo era, simple y sencillamente, «robar» y había contra eso un mandamiento en la Biblia. Por eso resolvieron en su fuero interno que, mientras permaneciesen en el oficio, sus piraterías no volverían a envilecerse con el crimen del robo. Con esto la conciencia les concedió una tregua, y aquellos raros a inconsecuentes piratas se quedaron pacíficamente dormidos.

   Gradually their talk died out and drowsiness began to steal upon the eyelids of the little waifs. The pipe dropped from the fingers of the Red-Handed, and he slept the sleep of the conscience-free and the weary. The Terror of the Seas and the Black Avenger of the Spanish Main had more difficulty in getting to sleep. They said their prayers inwardly, and lying down, since there was nobody there with authority to make them kneel and recite aloud; in truth, they had a mind not to say them at all, but they were afraid to proceed to such lengths as that, lest they might call down a sudden and special thunderbolt from heaven. Then at once they reached and hovered upon the imminent verge of sleep--but an intruder came, now, that would not "down." It was conscience. They began to feel a vague fear that they had been doing wrong to run away; and next they thought of the stolen meat, and then the real torture came. They tried to argue it away by reminding conscience that they had purloined sweetmeats and apples scores of times; but conscience was not to be appeased by such thin plausibilities; it seemed to them, in the end, that there was no getting around the stubborn fact that taking sweetmeats was only "hooking," while taking bacon and hams and such valuables was plain simple stealing--and there was a command against that in the Bible. So they inwardly resolved that so long as they remained in the business, their piracies should not again be sullied with the crime of stealing. Then conscience granted a truce, and these curiously inconsistent pirates fell peacefully to sleep.